Salimos al mundo, por primera vez, de la mano de una persona desconocida, llorándole desconsoladamente, pidiendo que se apiade de nosotros y nos ponga rápido en brazos de nuestra madre.
A mi entender, creo que ese miedo continúa presente en todas las etapas de nuestra vida, nos acompaña en cada amor conquistado, en cada logro personal y, sobre todo, en aquellas decisiones que no tuvieron marcha atrás. Un miedo que se viste de pudor, usando tu primer llanto para lavar sus manos.
Un desafío incesante que pone de manifiesto mis pensamientos, aquellos que tratan de infundir el valor a vivir, temiéndole a cuanto no consigo comprender que arremete contra el día en el que me atreví a nacer.
Sin miedo a la hipocresía, uso mi vida al revés, llorando mientras veía que empezaba a ser feliz.
Así es como logro sonreír. Desatando mis sueños, empiezo mi viaje por los desiertos donde se refugian las verdades, entre dunas de promesas vendidas por tus cumpleaños, donde esa primera luz que viste se tapa el rostro con tu angustioso miedo.
Hoy la busco a través de una memoria que quedó inundada por los llantos de aquel bebé que se sienta conmigo en mi cama, solo para hacerme ver que lo más duro de mi vida sería volver a nacer.





Guauuu. Es precioso. Me encanta
Me alegra de que te guste. Un abrazo
Muy bueno Manuel
Que bonito Manuel
Me alegra de que te guste. Un abrazo
Gracias, Vane.
Super chulo
Gracias cariño.
Me encanta amigo
Me alegra de que te guste. Un abrazo
Es maravilloso! Me encanta 🤗
Me alegra de que te guste. Un abrazo
Una auténtica pasada como todo lo que escribes
Me alegra de que te guste. Un abrazo
Me gusta mucho todo lo que escribes eres un campeón cada vez más y mejor me alegro mucho k todos los días pongas cosas me alegras los días 👍😘
Muchas gracias un beso Madre