Nunca obtendré una victoria si no consigo todo por lo que empecé la guerra que me habría de conducir a recuperar cuanto hube perdido en otras guerras que jamás comencé yo.
Nunca firmaré la paz con gente que teme, más que a la muerte, a todo cuanto no consigue dominar, empezando por el miedo que le impulsa a lanzar ataques contra todo lo que no entenderán en una infinita vida que peca de ser excesivamente larga, al menos con esas formas que inventaron para camuflar el odio hacia los demás.
Nunca me detendré a quebrantar la cobardía que me llevó a perder lo que amo, porque el terreno siempre será igual de duro que la pérdida lo fue en sí; sin misas con oraciones que hablen de la fuerza que nos queda para afrontar esa misma pérdida que nos condujo, al menos a mí, a enfrentamientos que acabaron frente a los restos de las derrotas, buscando con la mirada a quien disparó primero el odio, para estrechar los lamentos ante la pérdida de todo lo que teníamos para sobrevivir antes de empezar estos tipos de contiendas que hoy intentamos librar por egos irracionales que entienden más que nosotros de estas cosas.
Nunca me asomaré desde mi derrota a ver cómo quedó el pobre que se alzó con la victoria y así evitaré verle ahogarse entre las espesas y amargas horas que le quedan por vivir sin mi recién perdida amistad, amistad que sabe conducir el odio hacia las afueras de todo lo que sin duda seguimos necesitando el uno del otro.





Es precioso. Me encanta
Muchas gracias
Se sale.
Muchas gracias
Espectacular, Manu
Muchas gracias
Impresionante amigo
Muchas gracias
Maravilloso 🤗
Muchas gracias
Está súper
Muchas gracias
Me encanta
Muchas gracias
Es una pasada. Me gusta mucho todo lo que escribes amigo
Muchas gracias
Está súper bien Manu
Muchas gracias
Precioso
Muchas gracias
Titulazo
Gracias. Saludos.