No guardes para después de mi vida las ganas de vivir la tuya junto a mí.
No quieras compartir conmigo aquello que ni siquiera esperabas tener en propiedad, lejos de ambiciones que nunca te acompañan en tu vida, solo para ir señalándote con el dedo las cosas con las que se alimentan esas mismas ambiciones en el interior del espíritu humano.
No desprecies aquello que alguien te regaló, fingiendo que ya no lo quería o necesitaba, solo porque lo que verdaderamente necesitaba era ver cómo a ti te hacía feliz.
No atormentes a tus recuerdos con amenazas de pérdidas de memoria, solo porque la felicidad esté pasando una mala racha en la que no recuerda cómo volver a tu corazón.
No trates de espantar los sueños que vienen a ti con esas mismas almohadas que siempre acaban por guardarlos.
Rebaja el nivel de tensión al que tienes sometida a tu forma de ver el fin de tu destino porque tu destino, al estar tan tenso, se puede romper y puedes quedar en uno de sus extremos a la deriva en la corriente de la existencia, sin poder alcanzar la orilla en la que se reparan los amaneceres para que despiertes sobre una de esas mismas almohadas, al lado de tu mejor sueño logrado, antes de que se evapore con los primeros rayos de sol y en perfecta armonía con ese amanecer con el que estrenar el primer día de tu vida de ahora en adelante.





Cuanto sentir, me gusta y la verdad muy bueno es como según en qué situación lo que vivimos.
Lo expresas muy bien, sigue por aquí que yo a mi ritmo seguiré leyendo.
Así lo haré. Muchas gracias por tus palabras.
Está muy bien expresado sigue así amigo
Precioso
Muchas gracias.
Me encanta amigo
Muchas gracias.
Espectacular! Me encanta 🤗
Muchas gracias.
Sin palabras,nunca había leído tanto hasta que conocí tus obras
Gracias
Muchas gracias.