Perdemos la esperanza de recuperar a muchas personas por culpa de algunos desafortunados comentarios que, sin saber cómo, la mala suerte consigue incorporar ocultos entre pretextos que nunca permitirán que tu desdichado orgullo acepte que la razón llegue a gobernar tus actos.
No sabemos ver el momento justo, para detenerlo, en el que los peores insultos se apoderan de nuestra irracionalidad y nos convierten en seres verbalmente peligrosos, capaces de propagar un cólera de palabras infectadas que dejará como secuela un “Érase una vez una persona que olvidó cómo quererse a sí misma. Érase una vez una sonrisa que perdió de vista, en la lejanía de una posible reconciliación, los ojos que siempre estaban pendiente de los labios de los que nacía”.
Perdemos tantas buenas costumbres que la costumbre es acostumbrarse a enfadarnos para hacernos respetar, y no acertamos a entender que aquí el único protagonista de este triste cuento es un orgullo que jamás contará por ti que esta vez no tuviste la razón.
Perdemos de vista cuantos días felices se marchan cansados de esperar a que quieras acogerlos en tu interior, y tu alma se queda con sus buenas intenciones enfocando tus promesas de ceder la razón hacia el horizonte por donde marchan esos mismos días que ya no quieren contar contigo.





Guau. Es precioso. Me encanta
Muchas gracias. Saludos
Genial..!
Gracias amigo.
Precioso
Muchas gracias
Maravilloso Manuel, ojalá aprendimos todos,con esta reflexión.
Gracias
Ojalá, tú lo has dicho. Saludos.
Es una preciosidad
Muchas gracias
Cuánta verdad! Es muy bonito 🤗
Muchas gracias
Tal real como la vida misma, me encanta
Muchas gracias paisana, ya tenía ganas de verte por aquí. Ya hacía tiempo.
Me encanta amigo
Muchísimas gracias. Saludos
Un pasote Manu
Muchísimas gracias. Saludos
Brutal
Tienes ,toda la razón ,el orgullo nos ciega , Manuel
Muchísimas gracias. Saludos
Muchísimas gracias. Saludos
Que gran reflexión y que grande la manera en la escribes
Muchísimas gracias. Saludos
El orgullo no es nada bueno… tienes toda la razón.
Muchísimas gracias. Saludos
El orgullo no es nada bueno… tienes toda la razón.
Muchísimas gracias. Saludos
Tan cierto como la vida misma
Muchísimas gracias. Saludos
Auténtico. Está cojonudo.
Muchísimas gracias. Saludos
Me encanta amigo.
Muchísimas gracias. Saludos
Comparto con tu permiso
Muchísimas gracias. Saludos
Espectacular tocayo
Muchísimas gracias. Saludos